martes, 5 de abril de 2011

Pensamientos al azar...

Se me ocurren miles de motivos por los que prefiero madrugar, a quedarme en la cama miles de horas hasta bien tarde. Como por ejemplo, el hecho de ver salir el sol. 
¿Alguien más se ha fijado? Tarda minutos en hacerlo. ¡Pero poquísimos minutos! 
O te fijas bien, o como te descuides, ya está en el cielo, muy por encima del horizonte.
Y ese tiempo es tan rápido, tan rápido que apenas te da tiempo de disfrutar plenamente de él.
Pasa lo mismo con la vida. La vida de cada persona transcurre a una velocidad alarmante. Cuando eres pequeño sueñas con ser mayor y en un abrir y cerrar de ojos ya estás con peleas adolescentes, buscando trabajo o independizándote. Nos suceden tantas cosas en nuestra vida y pasan tantas personas por ellas que realmente no somos conscientes de todo lo que nos ocurre. Por eso prefiero madrugar a pasarme hasta bien pasada la mañana en la cama y perdiéndome cosas. No quiero llegar en los últimos momentos de mi vida y arrepentirme de no haber exprimido cada día al máximo, de no haber aprovechado hasta el último de los segundos de todos y cada uno de ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario